Por qué el precio anunciado engaña
Las comercializadoras compiten ferozmente por captar clientes y muchas recurren a estrategias de marketing que distorsionan el precio real de sus tarifas. Lo que ves en un anuncio rara vez coincide con lo que pagarás en tu factura mensual. El primer paso para encontrar una tarifa verdaderamente barata es desconfiar del precio promocional y entender qué hay detrás.
Los trucos más habituales incluyen: precios gancho durante solo 3-6 meses que luego suben un 20-30%, descuentos que solo aplican a un periodo horario que no es el que más consumes, o condiciones de permanencia con penalizaciones de hasta 150€ si decides cambiar antes de tiempo. También es frecuente que no se incluyan en el precio anunciado los peajes de acceso regulados por el gobierno, el alquiler del contador o los impuestos eléctricos.
Una comparativa seria debe mostrar el coste total anual estimado con todos los conceptos desglosados: término de energía, término de potencia, peajes de acceso, cargos del sistema, impuesto eléctrico especial (5,11%), IVA (10% reducido actual), y cualquier cargo fijo adicional. Solo así puedes comparar manzanas con manzanas.